jueves 21 de enero de 2010

Bad romance(s)

 

Sorprendido me encuentro ante la avalancha de versiones de la canción “Bad Romance” de Lady Gaga que campan por el youtube. Estas son unas cuantas, establecidas de forma totalmente aleatoria y arbitaria (bueno, la impuesta por el youtube)

 

Dos heteresexualas y una chica con pinta de “qué he hecho yo para merecer esto?” con una base casiotone, gorgoritos rolo beatbox y más pluma que el edredón de Jorge Javier Vázquez. Se esfuerzan por parecer que están cantando en directo cuando se ve que la cosa está tan enlatada como las anchoas. Pero en vez de aceite deben usar XY (o Crisco, vete tu a saber)

 

Versión beatbox y a capella, casi nada. Las chicas no se saben la letra. La percusión, super profesional, la hacen con la tapa de un boli bic contra la pared de gotelé (al final la chica le da con una saña que parece estar pensando en el ex novio que la dejó a dos velas hace un par de días) Ya que hacen el video aprovechan para redecorar el pisito.

 

El sobrino pequeño del chino Cudeiro, tan inexpresivo como su tío coge la canción de la Gaga y la transforma en himno de campamento mariano. A la luz de la fogata, bajo las estrellas, con su guitarra. Qué bucólico todo.

 

Éste acompaña al anterior en su campamento mariano, pero el micro falla aún más y se acopla que es un gusto. Pero a él le da igual: sonrisa de medio lado, ceja alzada y creyéndose el más chulo del barrio. Es tan maloso que el puente lo canta rollo crooner. Ni que quisiera ser Frank Sinatra y le estuviera saliendo como si Michel Bublé fuera sodomizado por el gallo Claudio.

 

Versión reconcentrada, en blanco y negro. El chico se cree que está haciendo una escena para el Antonioni y por eso se permite meter ciertas morcillas cuando no es capaz de leer la letra que tiene en el papel delante (aunque fuera de cámara) Es lo que pasa cuando las modernas de mierda tratan de hacerse las interesantes y se quitan las gafas de pasta sin graduar: que no ven ni el chorizo que se tienen que comer.

 

El baño es un gran lugar para versionar a la Gaga, al fin y al cabo, todos cantamos debajo de la ducha y parece que lo hacemos bien. El problema que, cuando cerramos el agua, la acústica cambia y nos damos cuenta de que nuestra voz no se parece en nada a lo que creíamos. Y claro, en el baño todos tenemos cascos, micrófono (o lo que tenga en la mano, aunque a mi me ha parecido verlo en alguna sección de www.lamaletaroja.com) y el inevitable casiotone. Es evidente que los baños tienen muy buen acústica. Y si te pega un apretón tampoco vas a tener demasiado problema.

 

La prueba de que la canción original es de los 80. Ese pelo! Ese teñido! Esos pendientes! ESE PELO! Vamos a ver mamarracha si cuelgas tu video en el youtube para que lo vea todo el planeta, por lo menos ten la decencia de peinarte. Eso que llevas en la cabeza NO es un peinado, reconoce que te has levantado de la cama y te has puesto a balar delante de la cámara ¿Compartirá estilista con Karmele y su tsunami?

Raphael y Rocio Jurado tuvieron un hijo. Lo llamaron Igor y lo mandaron muy muy lejos porque la sociedad española no era capaz de tolerar aquél engendro fruto de los amores prohibidos de sus más grandes tonadilleras. Pero lo hemos encontrado (en mala hora)

 

Autoestima por los suelos. Pelo grasiento. Y un estilazo que para sí lo quisiera la Chelo García Cortés. Y lo siento nena, pero no cantas un pedo.

De fondo la cama puente de su habitación adolescente. Kilos de maquillaje para tapar el acné. Y voz de travelo que acaba de llegar a la pubertad.

 

Barbie Falete no podía faltar a ésta ineludible cita con las versiones, revisiones y perversiones de la canción de la hermafrodita alienígena. Ella se esfuerza, le pone sentimiento… y no se le oye una mierda. Es lo que tiene grabar los videos con la webcam.

 

Estos han conseguido que me lleve las manos a la cabeza. Realmente, a los ojos para intentar arrancármelos después de semejante revoltijo de trash ochentero, estética sadomasoquista y toda la pluma del mundo.

 

Ésta por lo menos parece cantanta profesional, aunque el rollo Christina Aguilera quejándose de sus almorranas hace un escaso favor a la canción. Pero bueno, la chica pone morritos, muestra mamella y salva la dignidad.

 

Me parece que ésta es la versión más digna: esta persona sabe tocar la guitarra con cierta maestría, usa bien su voz y se sabe la letra. Sé que es transexual pero no recuerda si chico o chica. De todas formas, la versión merece la pena.

 

Y el original… si tenéis ganas de verlo.

mp3: ¿De verdad después de ésto vais a aguantar que ponga el enlace del Spotify a ésta canción?